Soy Nero. Me dejaron atado en la puerta de la perrera, pero aún confío en que alguien querrá compartir su vida conmigo. Soy joven, activo y muy juguetón. Me encanta pasear y que me acaricien. Prefiero un hogar donde no haya más animales.
¿Te animas a ser quien me dé el cariño que merezco cada día?